domingo, 6 de mayo de 2018


Un día de la madre...

Un vacío distrayéndose de horas.
Una voz, esa amada entonación
con los acordes exactos de tu melodía.
Un instante, hoy, para ti
aunque solo sea tiempo.
Y, un recuerdo, un recuerdo...

Del amor, ya ni hablamos.

©Concha González
Fotografía propia.

sábado, 24 de marzo de 2018

Como si nada




COMO SI NADA


Porque después de la rosa
hurgando en la desdicha
y esa extraña luz, intenso frío,
poderosa rabia desvirtuando la virtud

porque un recuerdo son mil ausencias
y cada vez es más difícil perfilar
el hondo hueco que te habita

porque no es posible suplicar lluvia seca
con ambos ojos empapados de tristeza

a la vez

porque despejarse a ratos de la vida
usando los pretextos más mundanos,
la inane farsa cotidiana
y sentir a piel

la ruta

porque no es posible
encontrar tantas preguntas
a  una respuesta,

no es posible

y, como si nada,
seguir.

©Concha González
Imagen propia


sábado, 27 de enero de 2018



DESPISTAJE

Decaer en silencio
romper los moldes de la voz
detraer el algo de la nada

comprender la duda hasta dudar
distraer la soledad con la palabra
diseminar los miedos en los márgenes

acudir al paso
escindir el valor
desviar la ruta

dignarse en  indignarse
avenirse a las horas miserables
esgrimir sinrazones razonables
y, disimular viviendo
y, vivir disimulando
y, vivir

vivir.

©Concha González
Antología Hacer Arte con Palabras.


domingo, 22 de octubre de 2017



RESISTIR

Resistir
a pesar del temor
que reclama su contagio
entre vacíos

aunque el suelo
anuncie desfirmeza
aunque el cielo rompa el cielo
con su sombra.

Resistir
después de cada crujir de dientes
después de cada llanto
de la decapitación.

Resistir
después de todo
antes de nada
y,aguardar a que el mundo
no repare en tus recuerdos

y resistir.

©Concha González.

miércoles, 2 de agosto de 2017



LA NIEVE, LA PENA Y EL MAR

No nos pertenece la nieve
y, sin embargo
es tanta su espesura…

No resistimos la fatiga
de ahondar el rostro en el dolor intenso
de su frío

esos helados cristales penetrando
hasta arrancar
una casta estela de tu sangre.

El llanto que se escurre entre la vida
alcanza género de piel y roce
en el indiscreto astral de la tristeza,
y, la lágrima, como producto sucedáneo
repasa, inconsciente, la anacrónica ley
de la naturaleza,
y se amotina
en clave de mar,
se amotina haciendo de la pena
una tonada más
que arrastrar hacia la arena.

No nos pertenece la nieve,
y, sin embargo
es tanta su espesura…

©Concha González.
Imagen propia